Friday, October 30, 2009

Manos vacías

Me recomendaba Javi (del blog Vergüenza ajena) que escuchara la canción “Manos vacías” de Jesús Adrián Romero. La he estado escuchando y es una poesía muy íntima y bonita, y si se convierte en una oración salida de nuestro corazón puede revolucionar nuestra manera de enfrentar la vida. La letra dice:
Con manos vacías
vengo a ti
no tengo nada que darte,
no hay nada de valor en mí
no puedo impresionarte.
Te puedo entregar mi corazón
pero está quebrantado
recíbelo mi buen pastor,
tú puedes restaurarlo.
Pongo mi vida a tu servicio Señor
no será mucho pero la entrego hoy,
y si mis manos hoy vacías están
puedes llenarlas con tu gran poder y amor...
usa mis manos Señor...

Os dejo la versión karaoke por si quieres lanzarte a cantarla...

Wednesday, October 28, 2009

En sus brazos...

Ayer en la reunión semanal de mujeres de la iglesia nos tocó compartir a cada una algo de la Palabra de Dios. Una de las asistentes leyó el siguiente texto del libro de Deuteronomio:

1:30 "El Señor vuestro Dios marcha al frente y peleará por vosotros, como visteis que lo hizo en Egipto, 31 y en el desierto. Por todo el camino que habéis recorrido, hasta llegar a este lugar, vosotros habéis visto cómo el Señor vuestro Dios os ha guiado, como lo hace un padre con su hijo.” (NVI)

Nos comentó que en casa lo había leído en otra versión de la Biblia donde el verso 31 cambiaba algo y que la imagen era la de Dios llevando a su pueblo “en brazos”. Gracias a la herramienta e-Sword (donde tengo más de 10 versiones de la Biblia) busqué el texto y así lo encontré en la Versión Dios habla hoy:

30 "El Señor su Dios marcha al frente de ustedes y combatirá por ustedes, tal como vieron que lo hizo en Egipto, 31 y en el desierto. El Señor su Dios los ha tomado en sus brazos durante todo el camino que han recorrido hasta llegar a este lugar, como un padre que toma en brazos a su hijo."

Me encanta saber que Dios va al frente de mi vida y ha prometido “pelear” por los que son suyos pero la imagen de Dios llevándome en sus brazos cuando sea necesario me hace estar inmensamente agradecida.

Alguien también recordó una historia-poesía muy conocida que ilustra muy bien esta figura, se titula “Huellas en la arena” y dice:
"Anoche tuve un sueño, soñé que caminaba por la playa con el Señor y puede ver escenas de mi vida proyectadas en el cielo. A medida que caminaba quedaban dos pares de huellas en la arena, unas eran mías y las otras de Dios. También pude ver que en los peores momentos de mi vida, sólo había un par de huellas. Entonces le recriminé:"Señor tu me dijiste que si decidía seguirte, estarías conmigo siempre. Pero me abandonaste cuando más te necesitaba". El Señor me respondió: " ... en tus peores momentos, cuando sólo viste un par de huellas, en ese momento yo te cargaba en mis brazos".
 
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